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En la jurisdicción de la Fiscalía Regional 3, con sede en Venado Tuerto, se registraron 832 denuncias por violencia de género durante 2025. Un relevamiento de Mumalá sobre suicidios atravesados por contextos de violencia abrió otra pregunta: qué pasa con una mujer después de pedir ayuda. ContraCrisis cruzó datos que hasta ahora aparecen separados y quiere saber si el Estado también los cruza.

Denunciar no termina cuando alguien toma la denuncia. En realidad, ahí empieza otra historia. Una menos visible, que ya no tiene el impacto de la primera intervención y que puede durar meses o años: medidas de protección, asistencia psicológica, patrocinio jurídico, causas judiciales, controles y, sobre todo, saber si esa mujer sigue estando acompañada cuando vuelve a su casa.

En Venado Tuerto, ese recorrido tiene calles y horarios. Empieza en la Comisaría de la Mujer o en el Centro de Asistencia a la Víctima, en 9 de Julio al 1040, donde una mujer cuenta en un mostrador algo que muchas veces le costó meses o años animarse a decir. Llegar hasta ahí ya es la primera prueba de que hacer la denuncia no es un trámite liviano. Después empieza otro tiempo: el de esperar una cita, un llamado, una resolución. Es un tiempo que no figura en ningún informe de gestión.

El informe de gestión 2025 de la Regional puso números sobre la mesa: 832 denuncias por violencia de género en toda su jurisdicción, que abarca Venado Tuerto, Firmat, Melincué, Rufino y el resto de las localidades de la región. La información disponible no permite desglosar cuántas de esas denuncias correspondieron puntualmente a la ciudad de Venado Tuerto, un dato que, si existe, todavía no fue publicado.

El mismo balance informó 97 condenas vinculadas con violencia de género durante el año: 90 mediante juicios abreviados y siete a través de juicios orales. También se realizaron 107 entrevistas en Cámara Gesell (la entrevista especial y protegida que se les hace a las víctimas para que no tengan que repetir una y otra vez lo que les pasó), un récord para la Regional, y la Fiscalía destacó que logró reducir a menos de un mes, en la mayoría de los casos, el tiempo entre la denuncia y esa instancia. Son respuestas concretas y sería injusto esconderlas.

Pero hay una parte de la historia que esos números no alcanzan a contar. Una denuncia iniciada durante 2025 puede continuar mucho después de terminado el año, por lo que sería incorrecto comparar las 832 denuncias de la Regional con las 97 condenas y concluir que todo lo demás quedó sin respuesta. La pregunta es otra: ¿sabemos qué pasó después con esas mujeres?

La pregunta tomó otra dimensión esta semana. Mumalá difundió un relevamiento nacional sobre lo que la organización denomina "suicidios feminicidas": muertes por suicidio en las que identifica antecedentes o contextos de violencia de género. Entre enero de 2020 y agosto de 2026 relevó 79 casos en el país. En el 46% había existido una denuncia previa y en el 71% la organización identificó la violencia padecida como un posible factor inductor.

Es importante no mezclar las cosas. Esos 79 casos no son de Venado Tuerto ni de Santa Fe: corresponden a un relevamiento nacional de una organización, y "suicidio feminicida" no es una categoría de las estadísticas oficiales. Tampoco puede afirmarse que una denuncia previa y un suicidio establezcan por sí solos una relación de causa y efecto. Pero el dato obliga a hacer una pregunta: en el mismo informe donde el organismo registró las denuncias por violencia de género también aparecen los suicidios ocurridos durante 2025 en su jurisdicción. Son bases distintas, problemas distintos y personas distintas. Lo que ContraCrisis quiere saber es si alguna institución pública cruza alguna vez esa información cuando existen antecedentes de violencia.

¿Se realiza seguimiento psicológico después de una denuncia? ¿Durante cuánto tiempo? ¿Existe patrocinio jurídico sostenido? ¿Qué ocurre cuando una mujer abandona el proceso? ¿Salud, Fiscalía y las áreas municipales comparten información ante situaciones consideradas de riesgo? ¿Alguno de los suicidios registrados durante 2025 en la Regional tenía antecedentes de denuncias por violencia de género? Hoy no tenemos esas respuestas, y no vamos a inventarlas.

Venado Tuerto tiene dispositivos para intervenir. Existen dependencias para recibir denuncias, el Centro de Asistencia a la Víctima y al Testigo del Delito y equipos municipales que han informado públicamente sobre acompañamiento psicológico y social a mujeres en situación de violencia. También funciona la Línea 144, gratuita durante las 24 horas, para atención, contención y asesoramiento ante situaciones de violencia.

Entonces el problema no es afirmar que el Estado no hace nada. Hay intervenciones, equipos, condenas y mecanismos de asistencia. La pregunta que queda abierta es otra y probablemente sea más difícil de responder: qué sabemos de la mujer cuando deja de ser una denuncia nueva y pasan los días, los meses y, algunas veces, los años.

ContraCrisis va a pedir a la Fiscalía Regional 3 y al área municipal correspondiente información sobre ese seguimiento, sobre si existe un desglose por localidad de las denuncias de violencia de género, y sobre la existencia, o no, de cruces entre antecedentes de violencia de género y situaciones posteriores de riesgo para la salud mental. Cuando respondan, lo vamos a publicar.

Si estás atravesando una situación de violencia de género, la Línea 144 brinda atención, contención y asesoramiento gratuito durante las 24 horas, todos los días del año.

Fuentes: Fiscalía Regional 3; Observatorio Nacional Mumalá; Redacción ContraCrisis.

Se escribe caminando: fuimos hasta los números para ver qué pasa después de la denuncia. Contar cuántas mujeres pidieron ayuda es una parte de la historia. Falta la otra.

Autor: admin