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En El Partido, el documental sobre el Argentina-Inglaterra de México 86, hay una escena que dice más que el resto de la película junta: al final, Jorge Valdano le lee a Gary Lineker "Juan López y John Ward", el poema de Borges sobre dos soldados, uno inglés y uno argentino, muertos en Malvinas: "cada uno de los dos fue Caín, y cada uno, Abel". Lineker termina abrazándolo, visiblemente emocionado. Cuarenta años después de la guerra, el gol de Maradona todavía necesita ese abrazo para cerrar algo que el resultado del partido nunca cerró del todo.

La Virgen de la Tosquera, de Laura Casabé, ambienta el terror adolescente de Mariana Enríquez en el verano después del estallido de 2001. La ironía es que estuvo a punto de no filmarse nunca: el rodaje coincidió con el cambio de gobierno de 2023, una inflación del 25% mensual y el recorte de fondos del INCAA, y la película sobre una crisis argentina estuvo cerca de desaparecer por otra crisis argentina, más de veinte años más tarde. La salvó, al final, una coproducción con España.

Nuestra Tierra, el primer documental de Lucrecia Martel, al que le dedicó catorce años de trabajo, parte del asesinato de Javier Chocobar, líder de la comunidad diaguita Los Chuschagasta, matado a tiros en 2009 por un terrateniente y dos expolicías que querían sacarlo de su propia tierra. "Hoy podemos decir que mi padre descansa en paz", dijo su hija cuando la condena quedó firme, en 2025: dieciséis años después del crimen, apenas un poco más de lo que tardó Martel en terminar esta película.

Y en Parque Lezama, Juan José Campanella filma una comedia de dos viejos en un banco, en el mismo parque donde en 1536 Pedro de Mendoza intentó fundar Buenos Aires por primera vez y fracasó por el hambre, la enfermedad y la resistencia de los pueblos originarios, y donde, más tarde, funcionó un mercado de esclavos. Sobre la vigencia de su propia obra, Campanella dijo: "no sé si es mérito de la obra o de las desgracias de Argentina".

Cuatro películas, cuatro heridas distintas, y una misma costumbre nacional: cuando el país tiene que elegir una sola historia para mostrarle al mundo, casi nunca elige la que no duele.

Fuentes: Página12 (Oscar Ranzani); Infobae; El Diario; El Español; Los Andes; Canal 26; Corte Suprema de Tucumán; Redacción ContraCrisis.

Se escribe caminando: fuimos detrás de cuatro películas nuevas y terminamos leyendo al país en lo que elige mostrar.

Autor: admin