Jubileo
Jubileo significa fiesta, celebración, un tiempo de descanso ganado. De ahí viene la palabra jubilación. Cacho Smokvina tiene 74 años, maneja Uber ocho horas por día y todavía usa esa palabra, aunque ya no le quede nada adentro.
"En este momento de la vida nosotros tendríamos que estar en una etapa de jubileo", le contó Cacho Smokvina a elDiarioAR mientras manejaba. "Y sin embargo, tenemos que hacer otro esfuerzo." La frase se le escapa casi sin querer, como quien nombra algo que ya no existe pero todavía busca la palabra vieja para señalarlo. Maneja seis días a la semana, en un auto que compró con todos sus ahorros para poder seguir trabajando. Llega a su casa con dolor de estómago y de articulaciones. Dejó el cine, dejó la carne, y no toca el ahorro que guarda para cuando se le rompa el auto: de eso depende, ahora, seguir cobrando algo.
La palabra se vació en otros lugares también, sin que nadie lo decidiera de un día para el otro. En Buenos Aires, la Defensoría de la Tercera Edad porteña nació para ayudar a la gente a tramitar su jubilación. Hoy atiende entre 200 y 400 casos por día, y la pregunta cambió sola: ya no preguntan cómo jubilarse, preguntan cómo evitarlo. En la UBA había un programa que se llamaba "Preparación para la Jubilación". Le cambiaron el nombre, ahora se llama "Trabajo y envejecimiento", porque dejó de tener sentido preparar a alguien para algo a lo que ya no quiere llegar.
Nancy Yulán se jubiló como bibliotecaria y hoy vende libros usados en un puesto de Villa Luro. Se corrige cuando alguien le dice que tiene un emprendimiento: ella no es emprendedora, dice, es trabajadora. Corrige la palabra que le quieren poner encima, igual que Cacho corrige, sin decirlo del todo, lo que significa hoy jubileo.
El cuerpo también empezó a hablar ese idioma nuevo. Un estudio de la UCA midió que el malestar psicológico entre mayores de 65 pasó del 19,5% al 34% en los últimos años, y llega a más de la mitad entre quienes tienen menos recursos. Uno de cada tres debió resignar un remedio o una consulta por plata. En la Defensoría, la misma oficina que ya no ayuda a jubilarse sino a seguir sin hacerlo, hablan de un aumento fuerte en las amputaciones por diabetes mal controlada.
Nadie firmó un decreto que dijera que jubileo iba a dejar de significar fiesta. Simplemente, un día, la palabra se quedó sin nadie adentro que pudiera festejar.
Fuentes: elDiarioAR (León Nicanoff); Defensoría de la Tercera Edad de la Ciudad de Buenos Aires; Observatorio de la Deuda Social Argentina (UCA); Redacción ContraCrisis.
Se escribe caminando: fuimos a buscar una palabra, jubileo, y encontramos que todavía la usan para nombrar justo lo contrario de lo que significa.
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