Representación
Kicillof llenó un acto en Villa Domínico con casi la misma canción que el kirchnerismo cantaba hace diez años. Para el columnista Pablo Cano, lo que cambió no está arriba del escenario sino abajo: en la gente que ya no va a escucharla.
Kicillof armó un acto en Villa Domínico, con la misma estética y casi el mismo discurso que el kirchnerismo venía repitiendo desde hace más de una década. El columnista Pablo Cano, en La Política Online, lo describe así: una versión, no una canción nueva. Puede ser una lectura injusta con Kicillof (otros analistas creen que su estrategia es más paciente que vacía), pero el dato que Cano pone al lado de esa foto es más interesante que la foto misma: la parte de la sociedad que alguna vez se sintió representada por el peronismo hoy está, dice, absorbiendo el ajuste en silencio, cada vez más lejos del espacio público, sobreviviendo puertas adentro en lugar de salir a la calle.
Arriba, mientras tanto, se pelea una herencia. Cristina Kirchner cumple prisión domiciliaria y no podrá ser candidata en 2027. El peronismo ya había ido a elecciones sin ella en la boleta, pero según Cano esta vez es distinto: su ausencia ya no depende de su propia decisión. Axel Kicillof, gobernador de Buenos Aires, aparece como heredero natural. Sergio Massa, con menos estructura propia pero más oficio para construir con poco, juega su propia carta. Y gobernadores del interior, como Gerardo Zamora, esperan su oportunidad si el voto kirchnerista se divide.
Hay una frase de Cano que dice más que todo el resto de la columna junta, y que él mismo apenas desarrolla: puede ser que no se esté yendo el peronismo, sino su demanda de representación. No es que la gente deje de necesitar que alguien la escuche; es que cada vez menos gente cree que el peronismo, en cualquiera de sus versiones, sea quien vaya a hacerlo. Esa es una lectura, no un hecho verificable, y conviene decirlo así: el peronismo fue declarado terminado muchas veces en su historia, y volvió cada vez.
Por eso la pregunta que de verdad importa en 2027 no es tanto quién le gana a quién en la interna. Es si Kicillof, Massa o cualquier otro que quede parado al final de esa pelea va a poder volver a hablarle a esa parte de la sociedad que hoy ya ni discute en la calle, o si esa conversación, la que el peronismo supo tener con "los de abajo", es lo que en realidad se termina, gane quien gane.
Fuentes: columna de Pablo Cano en La Política Online; Redacción ContraCrisis.
Se escribe caminando: fuimos a leer sobre una pelea de candidatos. Encontramos una pregunta más incómoda: si todavía hay alguien del otro lado escuchando, sin importar quién termine arriba del escenario.
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