Al final, todos llegan al SAMCo
Un censo de la Comuna de Santa Isabel muestra que casi la mitad del pueblo no tiene obra social, muy por encima del promedio del país, y que seis de cada diez vecinos se atienden en el SAMCo. Entre 972 vecinos con alguna patología o discapacidad, la prestación les llega a unos seis.
La cuenta se puede hacer con lápiz y papel. En Santa Isabel, 972 personas declararon tener alguna patología o discapacidad. De ellas, solo el 4,5% tiene el Certificado Único de Discapacidad, el CUD: unas 44 personas. Y de esas 44, apenas el 12,8% recibe una prestación asociada. Hechas las cuentas, son unas seis. Seis vecinos, en un pueblo donde casi mil dijeron necesitar algo.
El número sale del Censo 2025 que hizo la propia Comuna, en su capítulo de salud, y no es el único que pesa. El 47,8% de la población, 2.260 personas, no tiene obra social ni prepaga. Para ellos, el sistema público no es una alternativa entre varias: es el lugar donde hay que atenderse. Para medir lo que significa ese casi 48%, alcanza con compararlo con el país: según DATA Legislativa, en el primer trimestre de 2026 la población sin cobertura en toda la Argentina era del 35,6%. Santa Isabel está doce puntos por encima.
En septiembre, el SAMCo, el hospital público del pueblo, registró 3.100 atenciones. Afuera hay un pueblo de alrededor de 4.700 habitantes, que es lo que se desprende de los números del censo. No quiere decir que casi todos hayan pasado por ahí, porque una misma persona puede necesitar más de una consulta, pero alcanza para imaginar el movimiento de un solo edificio: la puerta que se abre, alguien que espera, otro que pregunta por un turno, una receta, una especialidad.
Cuando el censo preguntó dónde se atiende la gente, no apareció un 47,8%. Apareció un 59,9%. Seis de cada diez vecinos recurren a la salud pública, aunque menos de cinco de cada diez dependen exclusivamente de ella. En esa diferencia hay personas con obra social o PAMI que igual terminan en el SAMCo, como pasa en toda la provincia, donde el año pasado casi tres de cada diez atenciones del sistema público fueron para gente con cobertura. Quizás sea lo más importante que mostró el censo: que la frontera entre tener cobertura y estar cubierto no es tan clara como parece. Una credencial en la billetera dice una cosa; dónde terminamos cuando necesitamos un médico puede decir otra.
Con los números de discapacidad hay que tener un cuidado. La pregunta del censo junta "patología o discapacidad", y no toda enfermedad da derecho al CUD, así que la distancia entre las 972 personas y las 44 que tienen el certificado puede ser menor de lo que parece. Pero la otra cuenta no tiene esa trampa: de los 44 vecinos que ya tienen el CUD, que son los que el Estado reconoce con derecho a prestaciones, menos de uno de cada siete las recibe.
Santa Isabel hizo algo que no siempre hacen los pueblos: se miró. La Comuna presentó estos datos bajo un título que lo dice todo, "Una brecha que nos convoca a acompañar", y planteó reforzar el acompañamiento, el asesoramiento y el acceso a derechos. No es poco: muchos gobiernos prefieren no medir lo que después van a tener que explicar. Quedan preguntas que el censo no responde. ¿Por qué tan pocos vecinos tienen el CUD? ¿Es por desconocimiento, por lo engorroso del trámite o por la distancia hasta donde hay que hacerlo? ¿Qué hace que alguien con obra social también necesite del SAMCo? En un año en que, como contamos en ContraCrisis, hasta las instituciones de discapacidad esperan pagos que no llegan de Nación, la respuesta probablemente no esté solo en Santa Isabel. Pero es ahí donde se nota.
Porque un SAMCo no es solamente un edificio con médicos, enfermeros y una guardia. En un pueblo también es el lugar al que se va cuando duele algo, cuando aparece fiebre a la madrugada, cuando hace falta controlar al abuelo o cuando la tarjeta de la obra social que llevamos en la billetera no alcanza para resolver lo que tenemos adelante. El censo acaba de mostrar cuánto pesa ese lugar en Santa Isabel, y dejó la pregunta que ahora habrá que contestar: si seis de cada diez terminan ahí, ¿con qué estamos sosteniendo a quienes los sostienen?
Fuentes: Comuna de Santa Isabel (Censo 2025, eje Salud); SAMCo Santa Isabel; DATA Legislativa; Gobierno de Santa Fe.
Se escribe caminando: el censo contó credenciales y contó personas. Y descubrió que, cuando llega la hora de atenderse, no siempre cuentan lo mismo.
Redacción ContraCrisis.
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