Para después
Cuatro de cada diez mujeres de más de 40 no se hacen la mamografía cuando corresponde. Muchas lo van pateando, porque primero están los demás. En Venado, este invierno, ni siquiera había dónde hacerla: el mamógrafo del hospital estuvo parado y 60 mujeres tuvieron que ir hasta Rufino.
Si el turno es a las ocho de la mañana, hay que salir de Venado cuando todavía es de noche. Son unos 150 kilómetros por la Ruta 33, entre camiones, para un estudio que dura cinco minutos. Entre el 3 de agosto y el 14 de septiembre, ese fue el camino para 60 mujeres de Venado Tuerto: el mamógrafo del Hospital Gutiérrez no funcionaba, y el Hospital Provincial de Rufino las recibió. Algunas habrán ido en colectivo, otras con el auto de un hermano o de una vecina. La mayoría habrá tenido que pedir el día, dejar a alguien con los chicos y volver a la tarde, cansada, con el sobre del estudio en la cartera.
Las 60 son las que pudieron. De las que no, no hay registro: mujeres que limpian casas por hora y no cobran si faltan, que cuidan a la madre y no tienen con quién dejarla, o que hicieron la cuenta del pasaje y decidieron que ese mes no daba. No figuran en ningún informe, pero cualquiera conoce a alguna.
A principios de septiembre llegó un equipo nuevo, y el hospital avisó que en octubre iba a sumar turnos. Si sos de las que lo vienen pateando, este es el momento. Hace falta la orden de un médico, y el turno se pide en el centro de salud donde te atendés o en la Admisión Central del Gutiérrez, en Santa Fe 1311, de lunes a viernes de 7 a 18. El año pasado, en octubre, el hospital duplicó su promedio e hizo 262 mamografías. El resto del año, el ritmo vuelve a bajar.

Lo de patear el turno no es un invento. La Fundación Instituto Natura presentó estos días un estudio que dice que el 41% de las mujeres de más de 40 años del país no se controla con la frecuencia que corresponde. Unas dejan pasar dos años o más, otras van recién cuando algo les duele. Y casi la mitad de las que nunca se la hicieron no sabía si le tocaba, o nunca un médico se la pidió. Solo una de cada tres sabe que la mamografía se empieza a hacer a los 40.
Hay un número de ese estudio que nos suena conocido. Casi todas dicen que están dispuestas a cuidarse más, pero apenas el 57% tiene el tiempo, la plata, el transporte y el trabajo que le permitan hacerlo. Es lo que venimos contando en ContraCrisis desde hace semanas, con las horas que no se pagan, el cuidado que siempre cae del mismo lado y la libreta del almacén. La que se ocupa de que todos en la casa tengan sus controles al día suele ser la que tiene el suyo atrasado.
Y en este caso, atrasarse puede costar caro. El cáncer de mama es el que más mujeres mata en la Argentina, y se cura en más de nueve de cada diez casos cuando se lo encuentra a tiempo. Hay otro dato del estudio que vale la pena que circule: siete de cada diez mujeres no saben que, si tienen un síntoma o antecedentes en la familia, pueden hacerse la mamografía en el hospital público a cualquier edad y con prioridad.
En Venado, LALCEC vende este mes un kit solidario para pagarles el estudio a mujeres sin obra social, y tiene un convenio con el hospital para las mayores de 50. El domingo 25, a las 9, hace su Caminata Rosa en el Parque Municipal. Va a haber remeras rosas y mucha gente, y qué bueno que así sea. En agosto, cuando no había rosa en ninguna vidriera, había mujeres de Venado haciendo 150 kilómetros de ruta para poder hacerse el estudio.
Fuentes: Hospital Nodal Dr. Alejandro Gutiérrez; Hospital Provincial de Rufino; Ministerio de Salud de Santa Fe (Agencia de Control del Cáncer); Fundación Instituto Natura (Índice de Concientización sobre Salud Mamaria 2026); LALCEC Venado Tuerto.
Se escribe caminando: hay turnos que las mujeres sacan para todos menos para ellas. El de la mamografía suele ser el primero que se patea.
Redacción ContraCrisis
Comentarios
Deja tu comentario